Internacional

El magnate mantendrá la propiedad de sus negocios

EL PAÍSjeudi 12 janvier 2017
Otro problema que afronta Donald Trump en este convulso traspaso de poderes es la sospecha de que sus empresas puedan beneficiarse de su poder político. La rueda de prensa debía servir para resolver el dilema. La solución es ceder la gestión de las empresas a Donald Jr. y Eric Trump, mover sus activos a un fondo y congelar acuerdos internacionales. Pero el arreglo no resuelve el principal problema con el conflicto de interés: Trump seguirá siendo el propietario del grupo y cualquier beneficio acabará siendo un beneficio para Trump o su familia.
La abogada Sheri Dillon explicó que Trump donará al Departamento del Tesoro los pagos de extranjeros en hoteles del magnate. Se trata de evitar violar la cláusula constitucional que impide al presidente recibir pagos que puedan parecer sobornos.
La ley no prohíbe al presidente tener vínculos con actividades empresariales. No hay precedentes de un mandatario con tantos negocios: el republicano controla unas 500 empresas en una veintena de países. Desde los años setenta, todos los mandatarios han transferido sus negocios a un fideicomiso ciego que gestiona los negocios de forma independiente, de forma que el presidente no sabe cómo afectan sus decisiones políticas a sus intereses empresariales.
Las declaraciones fiscales de Trump permitirían conocer mejor su entramado de negocios y fuentes de ingresos, pero el magnate lleva meses rechazando difundirlas. En la rueda de prensa, aseguró que a los únicos a quienes interesan sus declaraciones son los periodistas y dijo que no las difundirá porque están siendo auditadas.
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Sources
Challenges
Courrier international
EL PAÍS
L'Humanité
La Croix
La Vanguardia
Le Figaro
Le Monde
Le Parisien
Les Echos
Libération
NY Daily News
Sciences et Avenir