Opinión

No podemos esperar

EL PAÍSGRETA THUNBERG
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Comenzó delante del Parlamento sueco el 27 de agosto, un día de colegio como cualquier otro. Greta se sentó con el cartel y los panfletos que había hecho en su casa. Era la primera huelga escolar. Desde entonces, los viernes dejaron de ser días lectivos normales.
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