Cultura

"Cuando un gran icono legitima tu angustia merece un aplauso"

Gomá, Cortina, Rendueles y Garcés descifran claves del pensador

EL PAÍSROCÍO AGUILERA
El pesimismo y la negatividad son dos cualidades aplaudidas en las redes sociales. A pesar de que Zygmunt Bauman (Poznan, Polonia, 1925) era una persona "llena de energía y vitalidad", a decir de quienes lo conocieron, era considerado un pesimista, y el pensamiento crítico con el que juzgaba la sociedad contemporánea daba lugar a titulares que, combinados con la ansiedad y angustia de los usuarios, forman una mezcla perfecta para explotar en la web, explica el filósofo Javier Gomá (Bilbao, 1965). "Las redes proyectan frustraciones, ansiedad, anhelo, y cuando un gran icono te legitima tu propia ansiedad, tu angustia, generalmente merece un aplauso", dice.
Para Adela Cortina (Valencia, 1947), es "el lenguaje de lo fluido, fugaz, lábil y efímero que caracteriza su modernidad líquida, el que transita con facilidad por el camino de los tuits y los mensajes fácilmente modificables, nunca fijos".
César Rendueles (Girona, 1975) reconoce que no era consciente de este fenómeno viral, pero lo atribuye a la capacidad del sociólogo fallecido de "sacar a la luz algunas tensiones sociales generales que en el entorno digital son más visibles, se viven con más intensidad".
Pero es la misma modernidad líquida la que explica, para Marina Garcés (Barcelona, 1973), su resonancia en Internet: "Si sus críticas a la situación actual del mundo fueran realmente escuchadas y la imagen de la liquidez no disolviera las heridas de las que hablaba en sus textos, quizá no nos resultaría tan fácil hacer retuits o likes sin asumir las consecuencias de estos gestos. Pero en la modernidad líquida, los clics dejan de tener consecuencias... Y así se multiplican hasta neutralizarlo a él mismo".
Aunque afirma que actualmente hay muchas personas interesanten escribiendo, creando, "desplazando sentidos e inquietando la banalidad del sentido común", Garcés considera que "no hay sustitutos fáciles" para ocupar el lugar que ha dejado el pensador polaco.
Rendueles coincide en que Bauman era "un tipo de intelectual muy característico de una época", por lo que tampoco cree que exista alguien que haga actualmente el mismo tipo de análisis: "Hoy se escribe y se piensa de otra manera. Esa cosmovisión sobre la sociedad, para bien o para mal, creo que forma parte bien de las décadas pasadas".
Gomá tercia que la necesidad de la sociedad de tener "estampas" para adorar hace más propicio que exista no uno, sino muchos sustitutos, aunque no se atreve a dar nombres. "El problema no es ese, sino la deserción del ideal", agrega.
Sin embargo, entre estos muchos suplentes puede haber estafadores que, a decir de Cortina, "proliferan". "Un gurú puede ser un certero lector del presente y un apasionante anticipador del futuro, o puede ser una pura estafa. Los primeros siguen siendo un recurso muy escaso. Pero si hubiera que decir un nombre, yo seguiría apostando por un valor seguro como Habermas", remata.
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Sources
Challenges
Courrier international
EL PAÍS
L'Humanité
La Croix
La Vanguardia
Le Figaro
Le Monde
Le Parisien
Les Echos
Libération
NY Daily News
Sciences et Avenir