INTERNACIONAL

Circo con dos pistas

La VanguardiaFRANCESC PEIRÓN Nueva York. Corresponsal
Un manifestante anti-Trump lanza sus proclamas contra el presidente electo en la Quinta Avenida neoyorquina, frente a la torre Trump
RICHARD DREW/AP
Críticos y partidarios de Trump se concentran frente a su torre mientras el próximo presidente se exhibe ante la prensa
Su gesto recuerda a los sátiros de parque público, pero en plena Quinta Avenida de Manhattan. Cuando desabrocha su gabardina Calvin Hunt, negro prieto, no emerge un vicioso en pelotas, sino un señor con traje oscuro, de corte moderno y bien planchado, camisa azul y corbata de nudo perfecto.
Las mujeres blancas que se han sentido atraídas por su cartel ­"Trump es nuestro presidente"­ se felicitan. Admiran que haya negros buenos, perdón, que no todos sean como esos de al lado que gritan consignas: "No a Trump, no al KKK, no al fascismo en U-S-A". Hunt, que de ser un lujurioso incontrolado lo habría tenido crudo ante el despliegue policial de este gran circo político y bananero, insiste en que hay que aceptar la decisión electoral y dejarse de monsergas. "En el 2008 no salió el Ku Klux Klan en contra de Obama. Trump ha ganado y punto", afirma. "El legado de Obama en la comunidad negra ­insiste­ son diez dólares más en food stamps (vales para comida)".
Qué deleite experimentan esas mujeres que le escuchan. Una, Charmaine Christod, confiesa que han venido hasta esta acera, frente a la torre Trump, precisamente por esto, "para sentir la energía y apoyar al próximo presidente del país". Christod muestra su convicción de que el nuevo inquilino de la Casa Blanca ­"I love Trump"­ limpiará la ciénaga y "acabará con la corrupción". El caso del espionaje ruso y todo eso, "falso, falso, falso, una invención de los demócratas". Da esta réplica como si estuviera sincronizada con Donald Trump, quien, en sus fortificados cuarteles neoyorquinos, ofrece la primera rueda de prensa desde el pasado julio.
La torre se queda pequeña
A pesar de su magnitud, la torre Trump se quedó pequeña. Podría haber cantado Celia Cruz "no hay cama `pa' tanta gente". En esta ocasión, sin embargo, al dueño seguramente que no le ofenderá hablar de la limitación de su sede. Dada la poca querencia que parece sentir por los periodistas, a los que ha despreciado e insultado durante toda la campaña y hasta ayer mismo, la organización limitó el número de informadores que pudieron asistir a la rueda de prensa. Un total de 167 días sin comparecer crea apetito. Las peticiones estuvieron muy por encima del espacio asignado.
Los que recibieron el pase ­los informadores japoneses denunciaron una confabulación del trumpismo contra ellos­ se amontonaron en un espacio en el que, entre cámaras y agentes de seguridad, había escaso espacio para respirar. La entrada a la sala se hizo por una puerta lateral, mientras que el acceso a Tiffany's y Gucci requería pasar por un control policial. La puerta principal de la torre se cerró herméticamente, con cuatro policías y sus respectivos fusiles haciendo guardia delante.
Dentro, el protagonista es capaz de proclamar, sin sonrojo: "Soy el mejor impulsor de empleos que ha creado Dios". Fuera, en la Quinta Avenida, continúa la ficticia carpa improvisada desde el 8-N. Circulan los turistas, ávidos por lograr la foto que sea la guinda a su viaje ­"¿Sabes si va a salir él?"­ y, en medio de paseantes y de uniformados que tratan de impedir que nadie se pare, los dos bandos. Uno que congela el corazón y otro que hierve la sangre.
A sus fans les gusta escucharle cuando dice: "Soy el mejor impulsor de empleos que ha creado Dios"
A Hunt le replican los de la organización RefuseFascism.org, que pretenden lo imposible, que se impida la toma de posesión de Trump. A Charmanine Christod y sus colegas se contrapone Brittay Hurrick, activista que denuncia el fraude del sistema. Hillary Clinton se llevó casi tres millones más de votos que Trump. "Esto no es normal ­señala­, falla la democracia y le entregas el poder a un hombre que es un niño y que se niega a crecer".
El blanco Jean Claude lamenta que al presidente electo "cualquier incidente le activa su Twitter y lanza ataques, cosa que no es nada racional". Según su visión, "Trump no es inteligente para ser presidente, pero su lenguaje apela a un cierto sector de hombres blancos a los que no les parecen mal las agresiones a mujeres".
Entonces aparece el Cowboy Desnudo, parodia de artista callejero, en calzoncillos ­la marca Trump impresa en el trasero­ y botas, guitarra en mano. "Es un líder, ha construido edificios como este", y apunta a la torre con ensimismamiento al referirse a su ídolo. Alardear del tamaño sí que importa.
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Sources
Challenges
Courrier international
EL PAÍS
L'Humanité
La Croix
La Vanguardia
Le Figaro
Le Monde
Le Parisien
Les Echos
Libération
NY Daily News
Sciences et Avenir