VIVIR

Thriller con final feliz

La VanguardiaEnric Sierra
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Sara Flores está contenta. Ella y otras cuatro familias de La Llagosta vivieron hace un mes una pesadilla al ver sus pisos ocupados por un grupo de chantajistas disfrazados de okupas que, amparados por la actual legislación okupafriendly, se instalaron en las viviendas que acababan de comprar y pidieron dinero u otra casa como rescate al secuestro de sus pisos.
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